Un año después que nos dejaste

Alfredo Di Stéfano

Mi gran amigo, siempre le llamé hermano, Alfredo Di Stéfano
Mi gran amigo, siempre le llamé hermano, Alfredo Di Stéfano

Se está cumpliendo  un año de la muerte de mi  gran amigo, siempre le llamé hermano, Alfredo Di Stéfano.  Uno de los monstruos más grandes que ha parido el fútbol. Que llevó al Real  Madrid a conquistar las más grandes hazañas que ningún equipo alcanzó ni alcanzará. Las cinco primeras Copas de Europa ganadas por el Madrid en los primeros cinco  años, ni se olvidan ni se olvidarán, más que nada porque su presencia y su juego inmenso fue determinante  para  extraordinaria conquista.

Pero es  que además la enorme trayectoria que tuvo en el cuadro merengue fue de leyenda, títulos, trofeos, siempre bajo su increíble mando de primer motor del equipo, motor para defender y  para atacar, para ser el primero en llegar y el último en salir de la cancha, una barbaridad. Todo esto  luego de su gran trayectoria en el Millonarios de Colombia a quien llevó a la fama de la mano de sus compatriotas, Rossi y Pedernera, y de  su paso por River Plate, en donde se hizo jugador y la pasantía con Huracán.

Leyenda pura  para entrar  en la historia del fútbol como uno de los más grandes, luego de compararlo como se comparaba  con Pelé y todos los demás que vinieron atrás. En el Madrid era el primero en defender y el primero en atacar, siempre confundía el éxito de mandar en el juego desde atrás compensándolo con el gol cuando atacaba. Y siempre jugaba igual, nunca tenía altibajos. Fue  siempre el más claro ejemplo de la profesionalidad.

Cuando  ganó las cinco Copas de Europa con el Madrid la prensa gala destacaba que el cuadro madrileño había ganado esas cinco Copas porque había jugado con un jugador más en todos los encuentros, Di Stéfano. En  aquel ataque que dirigía, Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento, puros fenómenos, Alfredo era el maestro, era quien programaba y dirigía, era un prodigio de ataque, que más nunca se pudo ver en un terreno de fútbol.

Mi gran amigo, siempre le llamé hermano, Alfredo Di Stéfano
Mi gran amigo, siempre le llamé hermano, Alfredo Di Stéfano

Cuando se retiró y se dedicó a entrenar, ganó títulos con el Madrid, Valencia, Boca Juniors, River Plate, y es que toda la maestría que había puesto al servicio del fútbol, la puso posteriormente al servicio de los equipos dirigiéndoles con una maestría sin igual. Era un gran observador y un gran maestro para decirle al jugador lo que tenía que hacer en el terreo de juego y sacarle el mayor provecho. Todo en él era enseñanza y  clarividencia, un portento en conocimientos.

Cuando lo tuve como compañero  en el  canal de  televisión de Venezuela, Venevisión en los Mundiales de Argentina en 1978 y España en 1982, disfrute muchísimo, por lo que me enseñaba, por lo que sabía y por lo simpático   que era. Con él todo era alegría y buen humor, magnifico compañero, responsable, amigo, grandísimo amigo, incapaz de aprovecharse de su enorme popularidad y fama,  pues más bien trataba de ahuyentarla, una  modestia y sencillez admirable. Nos  hicimos  muy amigos, hermanos, lo que tanto yo le agradecí. Era muy responsable. Incluso cuando lo secuestraron en Caracas, hay una anécdota, cuando lo tenían preso, el  carcelero que lo controlaba  en la habitación se durmió y era el único, en ese momento que estaba en la  casa, por lo que se pudo  haber  escapado, pero, lo que hizo fue despertarlo y decirle: “Pero,  che, te dormís, no me vigilás y tengo  que estar yo pendiente de tus sueños, por favor…”.

Era muy amigo de las  anécdotas en el juego entre  Brasil y Escocia en el Mundial de España, Zico se mandó una gran jugada,  frente al marco de Escocia, detrás del  cual había  miles de escoceses,  todos borrachos, y  mandó un fuerte disparo que se le fue alto y cayó en  las manos de los embriagados escoceses que no devolvieron el balón. Entonces, le grité a Di Stéfano: “Alfredo, los escoceses no devuelven el balón”, y ahí   mismo me contestó: “¿Y se lo están bebiendo?”. Todavía me estoy  riendo.

Su paso por el  fútbol dejó amigos en todas partes,  pero hoy,  un año después, todavía lo recordamos como si fuera hoy y no ayer, porque sigue vivo en nuestro sentimiento, en nuestro quehacer diario,  en  los  enormes recuerdos que nos  transmite el fútbol,  sintiéndolo hasta jugar. Y hoy es siempre todavía, como dijo Antonio Machado, para recordarte Alfredo que, nos imaginamos ya  le habrás enseñado  a hacer la  bicicleta a San  Pedro, tanto que le gusta el fútbol.

LÁZARO CANDAL

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.